28 septiembre, 2007
25 septiembre, 2007
The Talented Mr. Tarantino

Bueno, pues voy a ver si le quito las telarañas al blog que ya es hora.
Y voy a hacerlo hablando de lo que más me gusta.
Algunos de vosotros ya habréis visto "Death Proof", la última película de Quentin Tarantino.
Aunque aquí se hayan estrenado por separado "Death Proof" y "Planet Terror" (Robert Rodríguez) forman parte del mismo proyecto, "Grindhouse". Una especie de homenaje a las películas de serie Z que se proyectaban en sesión doble en los años setenta. El proyecto se completa con cuatro trailers de películas falsas de los cuales aquí sólo hemos podido disfrutar de uno "Machete", dirigido por Robert Rodríguez que se proyectó junto a "Planet Terror".
Es importante tener en cuenta este contexto para entender mejor cuál es la propuesta de Tarantino en esta película. Porque todos sabemos que Tarantino es un director cinéfilo y cinéfago que homenajea constantemente (algunos dirían plagia) en todas sus películas algunos de los subgéneros más underground de la cultura popular de los últimos treinta o cuarenta años (el blaxplotation, el cine hongkonés, el cine negro francés de los 50 y 60, las revistas pulp, los cómic, los dibujos animados, las películas de Roger Corman, etcétera, etcétera). En esta ocasión hace una revisión de las road-movies de los años setenta. Películas como "Vanishing Point" (de la que se hacen referencias explícitas en la película) o "Death Race 2000" en las que se mezclaban carreras y persecuciones de coches con un poco de gore y un erotismo bastante tosco.
El mayor talento de Tarantino consiste en apropiarse de historias, estéticas e imaginarios ajenos para construir los suyos propios pero aportando brillantez y estilo al resultado final. Es un gran director y lo ha demostrado muchas veces, tiene mucha clase rodando y es capaz de construir (hasta ahora) grandes diálogos y personajes mucho más complejos y profundos de lo que aparentan. Aquí está la diferencia fundamental entre esta película y todas sus anteriores, los personajes de "Death Proof" son planos, no despiertan interés y no tienen ni una pizca del carisma de los Vincent Vega, Beatrix Kiddo, Sr. Lobo, Jackie Brown o cualquier otro; esto provoca también que los diálogos sean vacíos y aburridos la mayor parte del tiempo. Los actores en general no están a buen nivel, lo más destacable es la actuación de Zoe Bell (doble profesional que trabajó con Tarantino en Kill Bill I y II) que se interpreta a sí misma. A parte de esto el único personaje genuinamente tarantiniano (el Sheriff) aparece en mitad de la película y está sacado directamente de Kill Bill.
Con todo "Death Proof" mantiene como puntos fuertes sus secuencias de persecuciones, algún que otro momento cómico y esa maestría en la dirección que tiene Tarantino y que logra darle relumbrón a un producto básicamente malo como es este. Aunque en este caso recurre constantemente (más que en ninguna otra de sus películas) a referentes cinéfilos, incluyendo algunos de sus propios títulos.
En definitiva "Death Proof" deja la sensación de ser un producto hecho sin demasiado interés y dirigido a un público incondicional. Así pues seguiremos esperando para volver a ver al auténtico Tarantino.
Etiquetas: Cine en vena


